domingo, 17 de noviembre de 2013

Conclusiones.

Porque siempre supo que debía tirar el capítulo o que más daba ya, quemarlo. En cambio, lo guardo en el cajón de la mesita de noche, por si decidias volver o por si un día necesitaba echar de menos. Y así van las cosas. A todos les gusta hablar, pero nadie intenta entender. Y ahora, ¿qué hacía con todo lo que le dejaste? O, ¿qué hacía con todos esos sentimientos? Entre ellos el de odiarse, por buscar tanto cuando sabía que no había nada.
Es fácil. Es fácil, llegar, soltar las cuatro mierdas de siempre y a punto de, marcharse. Pero no lo es tanto para quien se queda ahí. Esperando en esa parada de tren, sin parar de llorar, esperando a que llegues, a que le saques de todo lo que ahora mismo está pasando. Pero, ya van 2 trenes y la estación sigue vacía. Igual era con el corazón. Quedaba alguien que le entendía aunque no hablara, que supiera el sabor de su tristeza sin verle llorar. Pero hablan, de que las lágrimas las vacía el mismo que las llena y bueno, eso se fue.

Es más fácil escribir haciendo creer que la cosa va con otros, y que lo dentro va igual que lo de fuera.

Conclusión: Que les follen a todos.

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