Un día me pegaba más rato en la ducha, canción tras canción y otro nada me apetecía más que quedarme el cama. Y es que es 6 de septiembre y hace noche de escribir. Hace días que deje de saber sobre que escribir, ya que no podía contar más de la cuenta. La gente cada día habla más. Habla de que hemos cambiado y no se equivocan. Hemos cambiado, pero seguimos siendo los mismos. Tal vez nuevos miedos, más personas, menos. Yo soy como lo contrario, más días y menos me aclaro. Está quien vuelve, y no sabes si lo que necesitas es dar segundas oportunidades o volver a repetir esos recuerdos que tanto echamamos de menos alguna vez. Está quien te habla con el corazón y tu solo sabes responder con el cerebro. Y bueno, luego estan la misma falta de cojones que siempre. Y sí, quizás sea que son las 3 de la mañana y suena 'Stay' de fondo o que simplemente sigo buscando ese no sé qué, que me recompense. Quizás ahora haya besos en portales pidiendo un poquito más. Ojeras, esperando el mismo Whatsapp que llevas deseando todo el día. Películas acabando o camas ocupadas. Mientras tanto aquí, una se toma un vaso de cerales sentada al lado de la ventana, escribiendo de más. Y a estas alturas con esto me vale. Porque hace no mucho necesitaba algo más, pero como últimamente no dejo de decir que llega un día en que de todo nos cansamos y toca dibujar el odiado punto de cada historia. Buenas noches.
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