domingo, 21 de abril de 2013

Hace un tiempo que te colaste hasta en mis sueños.

Me levanto y entonces te veo a mi lado.
Te observo mientras duermes,
es ahí cuando me doy cuenta de todo.
De lo perfecto que es todo a tú lado
y de lo bonita que sigue siendo tu sonrisa incluso cuando duermes.
Es ahí, justo ese momento.
El mundo se hace grande y yo, pequeña.
Todo se ha parado,
simplemente continúa el paraíso que se siente al estar a tu lado.
Sonrío como una tonta, una tonta enamorada.
No puedo evitarlo y te abrazo.
No puedo sentirme más feliz,
lo es todo; tú olor, tú entero.
Y es entonces cuando empiezo a abrazarte como si nunca te fuera a soltar,
y te despiertas.
Al verme ahí a tú lado, con ganas de no soltarte
me miras y no puedes evitar sonreír.
Y entonces te digo: 'Siento haberte despertado, pero aún no he aprendido a estar sin ti'
Me miras fijamente y me dices;
'¿Sabes todos esos días en los que no nos hemos despertado juntos?'
No sé que respuesta esperar y entonces continuas;
'Pues para mí esos días no valían la pena y quiero recuperarlos todos y cada uno de ellos'
Una vez más el corazón se me va a salir,
¿De verdad era posible todo esto? Yo, tú.. un 'nosotros' en la misma frase.
Pero entonces...

El despertador sonó. Todo había sido un sueño, uno de esos que deseas cerrar los ojos y que continúe pero ya es demasiado tarde. Ahora habías entrado hasta en mis sueños. Pero todo esto continúa; seguirás siendo el deseo que pida al soplar las velas, tú y yo.
Simplemente juntos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario