Trato de enseñarle a mayo quien lleva los pantalones,
pero mis recuerdos se andan a golpes con mi realidad.
Todos hemos experimentado como nuestra canción favorita se convierte en la última de la lista, y aún así seguimos poniéndola, dándole una oportunidad para que vuelva a hacernos sentir lo mismo que el primer día.
Como cuando tus pitillos favoritos, después de tantos fines arrojándote seguridad, dejan de sentarte igual. Todo se desgasta.
Que bien me sienta hablar de vosotros, de ti, metafóricamente.
Siempre he sido y seré esa frase de mi madre de 'Ahora lo es todo y mañana te cansa'. La rutina que se echa de menos cuando no se tiene y la que no se echa de menos porque se tiene y te sobra. Yo soy de ese tipo de indecisión.
Como cuando quieres coger algo pero está muy alto, y es que tú, te has ido a poner en el último estante y hoy me siento más pequeña y débil que nunca así que te esperaré aquí abajo, por si se te saltas tus márgenes un poco y empieza a gustarte la idea de que sea yo a la que cojas de la mano al cruzar el paso de zebra de camino a casa.
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